¡Sí, sí y SÍ! 😎✨ Tu piel no toma vacaciones, y el sol tampoco. Aunque apliques protector en la mañana, los filtros se degradan con el sudor, el agua, el calor y el paso de las horas. Reaplicar cada 2–3 horas es la diferencia entre una piel protegida y una piel vulnerable. 🧴💛
Piensa en el protector como un escudo que se desgasta: si no lo refuerzas, el sol gana terreno. Y no se trata sólo de evitar quemaduras; también previenes manchas, envejecimiento prematuro y daño acumulado que no se ve, pero se siente con los años. 🌞🛡️
Así que llévalo en tu bolso, en la maleta, en el carro… ¡Hazlo tu mejor compañero de viaje! 🌴🌊